Panorama Fronterizo

«Un pedazo de techo me cayó encima y quedé totalmente aplastada»: el duro testimonio de una sobreviviente del club Jet Set, cuyo derrumbe dejó 236 muertos

 

Ana María Ramírez supo que algo iba mal cuando vio caer un fragmento de concreto, acompañado de agua y arena, junto a su mesa en la discoteca Jet Set de Santo Domingo.

 

«Yo me voy inmediatamente», les dijo a sus dos amigas mientras agarraba la cartera y el celular.

 

Segundos después, el techo de la discoteca más famosa de República Dominicana se desplomó sobre más de 500 personas. Era la madrugada del 8 de abril de 2025.

 

Ana María, odontóloga de 40 años, pasó casi cuatro horas sepultada entre escombros agarrada de la mano de su amiga Mena, que celebraba su cumpleaños. Creyeron que iban a morir allí. La tercera, Pierima, no sobrevivió a la tragedia.

 

BBC Mundo habló con Ana María en Santo Domingo, más de un año después del derrumbe del Jet Set, que dejó 236 muertos y más de 180 heridos durante un concierto del merenguero Rubby Pérez.

 

Este lunes 15 de junio, un juez dominicano imputó a los propietarios del local, los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, por homicidio involuntario, cargo que conllevaría una pena máxima de dos años de cárcel.

 

Ana María preside el movimiento Justicia Jet Set, que representa a las víctimas y exige elevar la acusación a homicidio voluntario con dolo eventual, un delito castigado con hasta 20 años de prisión.

 

«Estoy decepcionada. Creo que el juez ha sido parcial», declaró a BBC Mundo tras conocer la imputación.