Un espectáculo de arte y fe: Tañarandy se ilumina con un retablo gótico con más de 60 artistas
Un majestuoso retablo de estilo gótico por primera vez realizado, con más de 60 artistas, emocionó a todos los fieles católicos quienes este Viernes Santo visitaron la comunidad de Tañarandy, ubicada en San Ignacio Guazú, Departamento de Misiones, en donde se vivió la magia de la Semana Santa.
Tañarandy se ilumina con un retablo gótico.
La Tierra de los Irreductibles se iluminó en la noche de este Viernes Santo con más de 20 mil candiles, 500 antorchas, 2.000 iluminarios, con la fe y la devoción del pueblo que acompañó el Vía Crucis que se realiza hace 34 años cada Semana Santa, para hacer sentir la Pasión y Muerte de Jesucristo en la compañía Tañarandy, de San Ignacio Guazú, Departamento de Misiones.
Alrededor de las 19:30 de este Viernes Santo comenzaron a encender los 20 mil candiles hechos de apepu (naranja agria) que iluminaron la emotiva procesión de la imagen de la Virgen Dolorosa por el Yvaga Rape hacia el Cristo crucificado en la Barraca. El acto se realiza en la compañía Tañarandy de San Ignacio Guazú, Departamento de Misiones.
La Tierra de los Irreductibles se iluminó en la noche de este Viernes Santo.
El emotivo momento se vivió en el Vía Crucis, con el canto de los estacioneros, quienes recrearon la pasión y muerte de Jesucristo, iluminados con las antorchas y los iluminarios que cada año hacen resplandecer este evento espiritual.
La tarde se tiñó de emoción tras una leve lluvia que refrescó el ambiente y la comunidad se congregó para presenciar el majestuoso espectáculo de luces y arte que dio vida a la crucifixión y muerte de Jesús.
Con sus sillas, termos de tereré y mucha fe, los fieles llegaron desde varios puntos del país para ser parte del legado de Koki Ruíz. El despliegue de artistas fue impresionante, y la pasión y devoción de la multitud se sintieron en cada estación del Vía Crucis. Niños, jóvenes y adultos se unieron para recordar la Pasión y Muerte de Jesús, en un ambiente de reflexión y espiritualidad que caló hondo en cada corazón presente.
Desde hace más de 30 años este evento que reúne a paraguayos y turistas era organizado por el artista plástico Delfín Koki Ruíz Pérez y luego de su fallecimiento, el majestuoso espectáculo es llevado a cabo por sus hijas Macarena y Almudena Ruíz, quienes desde pequeña acompañaron a su padre en la organización.
Este 2026 es el segundo año sin la presencia de Koki Ruíz, sin embargo, su recuerdo sigue intacto en la mente de todos los fieles quienes visitan el Tañarandy.
Tañarandy
Vía Crucis del Viernes Santo en Tañarandy, ubicado en San Ignacio Guazú, Departamento de Misiones.Foto: Mary Glezcu.
Uno de los momentos más emotivos se vivió en la tarde de este viernes con el primer canto de los estacioneros en el sitio donde descansan los restos de Koki Ruíz.
Posteriormente, las personas se congregaron en el camino de tierra, a un kilómetro de la Barraca, en donde se apreció el majestuoso retablo de estilo gótico que recreó la Pasión y Muerte de Cristo.
En un armaje de 10 metros de alto por 16 metros de ancho, los cuadros dramatizaron tres momentos claves, el primero con la traición de Judas y el arresto de Jesús, el segundo fue la crucifixión y la multitud que acude a ver a Cristo y el tercero La Piedad y las mujeres: María y el llanto de las santas mujeres.
Las hijas de Koki Ruíz quisieron explorar con un estilo nuevo: el arte gótico
Almudena Ruíz, hija de Koki Ruíz manifestó a Última Hora que más de 60 artistas dieron vida a la Pasión de Cristo y que los trabajos empezaron desde enero. El cuadro fue terminado de montar este Jueves Santo.
Comentó que una de las dificultades es que es un nuevo cuadro viviente y recordó que el año pasado era la Última Cena, que solían hacer siempre con padre, pero este año exploraron en cómo hacer este retablo.
Almudena Ruíz, la hija menor del fallecido artista plástico Delfín Roque Koki Ruiz.
“Koki nunca hizo este cuadro, tiene láminas de fondo de tierra, está hecho con lodo, la parte del marco está hecho con madera, caños negros, caños revestidos de pintura, buscamos distintos materiales”, expresó.
Manifestó que la creación de la temática gótica nació de entender que ahora ya es una etapa nueva.
“Era este también un período en la historia del arte que mi papá no había explorado en cuadros vivientes, nosotras quisimos probar con las técnicas que aprendimos de él”, agregó.
Por último, al ser consultada qué se siente llevar adelante esta majestuosa presentación en la Semana Santa refirió que “es muy difícil la presión de sostener la vara”.
Explicó que esto en el sentido de la creatividad y experiencia que su padre tenía como artista plástico. Recordó que Tañarandy es algo que empero chiquito y creció.
“Que esto siga creciendo es difícil cuando su creador ya no está, ese es el desafío que tenemos”, aseguró.
Koki vivía el arte como una experiencia efímera: Creaba para el presente, para ser sentido y compartido. Entre sus obras más memorables se encuentran el retablo de maíz preparado para la visita del Papa Francisco, el retablo de Chiquitunga y el que realizó para la Virgen de Caacupé.
El artista nació el 16 de agosto de 1957 en San Ignacio Guazú, Departamento de Misiones. En diciembre del 2024, falleció a causa de una larga lucha contra el cáncer de riñón.
Su presencia se sintió este año en cada candil, en cada obra y en el corazón de miles de personas que año tras año participan del Vía Crucis en Tañarandy.
