Panorama Fronterizo

«Si sobreviví fue para encontrarlos»: la joven que se niega a abandonar los escombros donde se encuentran los cuerpos de sus familiares a 3 semanas de los terremotos en Venezuela

Lorena Laya frente a las ruinas del edificio OPP 27 en La Guaira, donde vivían su padre, su madrastra y sus hermanos.

Lorena Laya se mudó a La Guaira para buscar a su padre, su madrastra y sus hermanos, después de los dos terremotos que estremecieron a Venezuela el pasado 24 de junio.

 

Mudarse es una forma de explicar la rutina que ha adoptado durante las últimas tres semanas: mantenerse alerta junto a la excavadora oruga que remueve los escombros en el día y dormir en casa de su abuelo paterno por las noches.

 

Sólo cuando necesita ropa limpia, regresa a su casa en Caracas.

 

«Estamos aquí desde que la máquina se enciende hasta que se apaga», dice la joven de 24 años desde un rincón donde su teléfono recobra señal, lejos del ruido de las máquinas y bajo la sombra de un árbol que suaviza el impacto del sol del Caribe.

 

«Cuando la máquina está trabajando no me despego de allí. En dos ocasiones ha pasado que si no estamos atentos puede llevarse los cuerpos», cuenta Lorena cerca de una carpa que dejaron unos vecinos después de haber encontrado a sus familiares bajo las ruinas.

 

Esta carpa le sirve como refugio cuando ya no tiene fuerzas para vigilar las máquinas. Allí comparte, junto con los familiares de otros desaparecidos, la esperanza de que alguien más sea rescatado con vida.

 

«Si sobreviví fue para encontrarlos. Estoy dándolo todo para lograrlo».