Panorama Fronterizo

Paseos en el Cuñatai: Redescubrir Asunción con fiestas sobre el río

El río Paraguay guarda en sus orillas un barco que invita a redescubrir la capital desde sus aguas: El Cuñatai. Este barco, que es un símbolo de orgullo y tradición, es últimamente parte de una visión renovada del turismo fluvial que la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur) busca potenciar para conectar a ciudadanos y visitantes con el paisaje de la capital.

El tradicional barco del Club Sajonia fue declarado en 2003 como Patrimonio Turístico Nacional por la Senatur.Foto: Dani Duarte

Al caminar por los muelles del club, la figura del Cuñatai destaca tras los trabajos de mantenimiento que le dieron, nueva pintura y barnizado de sus mesas y bancos. Gracias a esto está preparado para recibir a quienes buscan una pausa y dejarse llevar por el río, al menos para quienes pueden ingresar al club como socios.

 

Nery Báez, segundo piloto de la embarcación y testigo de cientos de travesías, describe cómo se viven los viajes que se realizan a bordo. “De aquí (del club) nos vamos nosotros hasta la Costanera. Depende de qué piden, si quieren hasta Remanso o más arriba. La gente sale bien, contenta, gracias a Dios siempre salimos bien en los paseos”, resalta.

 

El Cuñatai, con su capacidad para albergar hasta a 90 personas, se transforma durante los paseos en un centro de fiesta flotante y en un rincón preparado para un asado bajo el sol gracias a su servicio de cantina y su infraestructura que incluye una pista de baile en la planta baja y una zona lista para charlas y cenas en la parte superior, en este caso bajo la luz de la luna y las huidizas estrellas.

 

La alianza entre el sector privado y el público es la que termina de dar forma a esta experiencia . Desde la Senatur se coordinaron trabajos para que este barco no sea solo para el disfrute de los socios del club, sino un atractivo turístico accesible en fechas emblemáticas. Deisy Varela, directora de Prestaciones de la Senatur, recuerda que en años recientes, de 2023 en adelante, se han realizado paseos gratuitos para toda la ciudadanía.

“Vimos la posibilidad de utilizar ese barco en la medida que ellos nos permitieron, según su disponibilidad, porque como es algo del club está destinado exclusivamente a los socios. Por eso, hacíamos recorridos temporales en momentos o fechas muy especiales”, explica en una entrevista.

 

Estos paseos organizados por la Senatur, especialmente buscados durante la Semana Santa o feriados largos, añaden un elemento de cultura a la navegación. “Se lograba incorporar al bailarín y al arpista para darle ese toquecito y ese glamour en el recorrido fluvial. También se llegó con guías de turismo a acompañar algunas salidas para hablar de las características del río Paraguay de su conformación y vegetación”, añade Varela, al resaltar que el objetivo principal siempre fue el disfrute del paisaje al atardecer.

 

La vida del Cuñatai no siempre transcurrió en la corriente del río Paraguay, antes, en los años 80, surcaba las aguas del Lago Ypacaraí. Su traslado a Asunción en el año 2002 fue un desafío de ingeniería, ya que la embarcación tuvo que ser cortada en dos pedazos para poder ser transportada y luego reconstruida por astilleros especializados, según el piloto entrevistado.

 

Hoy, esa historia se traduce en seguridad para sus pasajeros, ya que el barco cuenta con modernos equipos de navegación y una dotación de chalecos salvavidas para adultos y niños.

 

El potencial de este tipo de turismo es diverso, según informaron desde la Senatur. Un recorrido puede incluir vistas de la zona del mirador de Itá Pytã Punta mientras suenan covers de Fito Páez o Luis Miguel.

 

La experiencia además mezcla el aroma del asado y el lomito árabe, con la contemplación de un horizonte que solo el río puede ofrecer.

 

“Lo que va variando es el estilo de eventos que se realiza dentro del barco.

 

De acuerdo con eso se adapta el ambiente con la música, decoración y menú; depende mucho de la creatividad”, comenta Báez.

 

El plan de la Senatur es actualmente retomar estas salidas con el barco, pero para la Semana Santa que se avecina o celebraciones patrias en el futuro, según adelantaron representantes de la entidad. Con estos paseos, se busca que este destacado barco sea una parte estelar que brille sobre el agua y unas generaciones a través del baile, la música y el simple placer de ver cómo se oculta el sol tras la ribera.

 

“Generalmente, las salidas del barco eran por la tarde porque lo que se buscaba es que se vea el atardecer. Entonces, eso también es un dato a tener en cuenta”, resalta Varela.

 

Cabe recordar que la embarcación fue declarada Patrimonio Turístico Nacional y de Interés Cultural, por parte de la Secretaría Nacional de Turismo y la Municipalidad de Asunción, en el año 2003.

 

En cada viaje de aproximadamente tres horas (ahora solo organizadas por el club), Asunción se muestra distinta y más calmada, de acuerdo con el piloto del Cuñatai.

 

Actualmente, los miembros del Sajonia pueden disfrutar de su actividad, pero se espera que, con los motores listos y la pista de baile preparada, se pueda compartir este espacio con muchos más tripulantes, una vez que culminen las gestiones por parte de las autoridades de la Senatur.