Panorama Fronterizo

México resiste a la presión de Trump y sostiene el controvertido programa de médicos cubanos

Ciudad de México – México ratificó que mantendrá la contratación de médicos cubanos pese a la presión de Washington y a cuestionamientos por posibles abusos laborales. La decisión se produce mientras otras naciones latinoamericanas cancelan convenios similares con este tipo de misiones, que Cuba defiende como «solidarias». El caso se triangula entre la urgencia por cubrir vacíos en el sistema de salud, implicaciones geopolíticas y un debate que planea sobre el tema comercial.

 

Médicos y enfermeros del Contingente de Médicos Especializados en Situaciones de Desastre y Graves Epidemias ‘Henry Reeve’ de Cuba hace un acto en La Habana antes de viajar a para la región italiana de Piomonte para ayudar en la pandemia del Covid-19.

 

“Uno se siente preso, sin libertad”, afirma Alicia*, cuyo nombre verdadero prefiere omitir por temor. La especialista cubana explica que mientras participó del programa de médicos en el extranjero no podía tramitar un pasaporte ordinario en Cuba y que, al llegar a los destinos asignados, las autoridades retenían sus documentos. Esa pérdida de control sobre su identidad marcó, dice, el inicio de una dinámica que limitaba su autonomía dentro y fuera del trabajo.

 

Alicia prestó servicio en Venezuela y Timor Oriental, un destino remoto en el sudeste asiático. En su vida cotidiana como médica en un lugar tan lejano, recuerda condiciones precarias: viviendas compartidas con hasta diez personas, sin privacidad, jornadas laborales extensas y escasez de recursos en los centros de salud. Asegura que, además, existía presión para reportar cifras médicas infladas.

 

“Si tú operas cinco pacientes, tienes que poner diez para que el Gobierno saque su estadística”, relató a France 24.

 

La mujer participó del foro “Esclavitud moderna y misiones médicas cubanas en México”, realizado en Ciudad de México y organizado por la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba, una ONG con sede en Miami que intenta visibilizar la situación de alrededor de 24.000 profesionales desplegados en 56 países.

 

En una Cuba golpeada por la crisis, los médicos toman decisiones «dificilísimas» en un cardiocentro infantil

 

La médica también denuncia que el Estado cubano retenía cerca del 75% de su salario y que su movilidad estaba restringida, incluso fuera del horario laboral. Ese conjunto de condiciones, sumado a la imposibilidad de llevar una vida social o tomar decisiones propias, la llevó a abandonar el programa. La decisión implicó un costo personal alto: no poder regresar a Cuba durante años ni reencontrarse con su familia, mientras intenta rehacer su vida en México en un limbo migratorio que le impide ejercer su profesión.