«Es como si la muerte viniera a buscarnos cada mes»: la pesadilla de vivir con el trastorno disfórico premenstrual
Foto dividida de Annika Waheed, de 42 años. A la izquierda, Annika lleva una sudadera blanca con capucha. Tiene los ojos cerrados y el rostro cubierto de lágrimas. A la derecha, está maquillada y sonríe a la cámara.Fuente de la imagen,Gentileza de Annika Waheed
Annika padece trastorno disfórico premenstrual (TDPM) desde hace más de ocho años.
Advertencia: Este artículo contiene información sobre el suicidio.
La mañana después de intentar quitarse la vida, a Annika Waheed le llegó la menstruación. La desesperación la abandonó y se sintió liberada de un gran peso.
«¿De verdad hice eso?», le preguntó a su hermana, quien la abrazaba con fuerza para protegerla mientras dormía tras un intento de sobredosis.
«Sí, lo hiciste», respondió.
Annika pasaba dos semanas al mes atormentada por pensamientos suicidas y luego, como por arte de magia, la oscuridad se disipaba en cuanto le llegaba la menstruación. Entonces, «podía volver a ver y funcionar», cuenta.
«¿Cómo pueden mis hormonas hacerme esto?», se pregunta.
Esta mujer de 42 años padece trastorno disfórico premenstrual (TDPM) desde hace más de 8 años.
TDPM es un trastorno de salud mental que causa síntomas psicológicos graves y, en ocasiones, físicos
