Panorama Fronterizo

El exdirector del FBI James Comey es imputado por supuestas amenazas de muerte a Trump

 

El Departamento de Justicia de EE. UU. informó que un gran jurado de Carolina del Norte imputó al antiguo jefe del Buró Federal de Investigaciones con dos cargos federales por presuntas amenazas contra la vida o la integridad del presidente estadounidense. Esta acusación, la segunda que enfrenta Comey en cuestión de meses, está relacionada con una publicación en redes sociales de un críptico mensaje numérico.

 

El exdirector del FBI, James Comey, interviene durante una audiencia del Comité de Inteligencia del Senado en el Capitolio, en Washington, el 8 de junio de 2017.

Una fotografía con conchas marinas, repartidas de tal manera en una playa de Carolina del Norte que formaban los números «86» y «47». Esa publicación en Instagram durante sus vacaciones en mayo pasado es lo que vuelve a poner a James Comey en el banquillo de los acusados.

 

El Departamento de Justicia indicó, en una conferencia de prensa, que un gran jurado imputó al exdirector del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) con dos cargos federales por supuestas amenazas de muerte contra el presidente Donald Trump.

 

La acusación surge de cómo se interpretó el posteo de Comey en sus redes sociales. Según el diccionario Merriam-Webster, el «86» es una expresión coloquial que puede significar «desechar», «eliminar» o «deshacerse de» alguien, mientras que el «47» es el número de presidente de la historia estadounidense que ocupa Trump en su segundo mandato.

 

Sobre esta base, Comey es acusado de amenazar «a sabiendas y deliberadamente» con «quitarle la vida y causarle daño físico» a Trump, así como de la transmisión de una comunicación interestatal con contenido amenazante

Sin aportar pruebas que respalden que Comey era consciente de que su publicación representaría una amenaza, la acusación sugirió que un «receptor razonable familiarizado con las circunstancias interpretaría» el mensaje como una intención de causar daño.

 

Al anunciar la acusación formal, el fiscal general en funciones, Todd Blanche, se negó a dar detalles sobre las evidencias que tendría el Gobierno, pero afirmó: «¿Cómo se prueba la intencionalidad en cualquier caso? Se prueba con testigos, con documentos, con el propio acusado, en la medida en que sea pertinente. Y así es como probaremos la intencionalidad en este caso».

 

En su momento, Comey defendió que pretendía enviar un mensaje político, no una incitación, y eliminó la publicación poco después. En su réplica, alegó no haber caído en cuenta «que algunas personas asocian esos números con la violencia» y manifestó su oposición «a la violencia de cualquier tipo, así que eliminé la publicación».

 

Trump, sin embargo, no le creyó. En una entrevista con ‘Fox News’, acusó a Comey de saber «exactamente lo que eso significaba».

 

«Hasta un niño sabe lo que eso significaba –sostuvo el presidente estadounidense–. Si eres el director del FBI y no sabes lo que eso significaba, significaba asesinato. Y lo deja bien claro».