Cómo los ataques de Trump contra el Papa le están costando el apoyo de una parte importante de sus seguidores
No es inusual que el presidente Trump reciba críticas de líderes católicos.
Sus políticas de inmigración de línea dura —prometidas durante su campaña y aclamadas por sus partidarios— han provocado la condena de dirigentes eclesiásticos.
Durante meses, esta situación ha enfrentado a la jerarquía de la Iglesia católica en Estados Unidos con los católicos de base, de tendencia más derechista.
Sin embargo, la amplia reacción adversa surgida en las últimas 48 horas a raíz del ataque de Trump contra el papa León XIV, y después de que compartiera una imagen generada por IA en la que aparece representado como una figura semejante a Cristo, es muy diferente.
Lo llamativo es de dónde procede parte de estas críticas: aliados católicos leales y conservadores.
Estos se muestran descontentos no solo por la fricción pública de Trump con el papa León XIV sino, a un nivel mucho más profundo, por la guerra en Irán.
El revuelo provocado por el ataque de Trump en las redes sociales contra el primer papa estadounidense, a quien tildó de «demasiado liberal» y excesivamente «blando con el delito», sumado a la imagen generada por IA ha suscitado un cambio de opinión entre muchos católicos conservadores desde que comenzó la guerra hace seis semanas.
«Rezo para que todo esto aclare a la gente que no debemos buscar la guía en un líder nacional; no debemos mirar a aquellos que poseen más dinero o más armas. Debemos mirar a Cristo», afirmó el obispo Joseph Strickland.
