Carlos Bernardo supervisa los últimos ajustes del proyecto del Hospital Escuela de la Universidad Interamericana
El moderno complejo, con una superficie de 8.300 metros cuadrados, combinará infraestructura hospitalaria y académica. Contará con urgencias, UTI, centro quirúrgico, internación, aulas y generará más de 380 puestos de trabajo. Las obras comenzarían en septiembre.
La Universidad Interamericana avanza en uno de los proyectos más ambiciosos para el fortalecimiento de la educación médica y la atención sanitaria en la región de frontera. El CEO de la institución, Carlos Bernardo, recibió al arquitecto André Luiz Tramontin para ultimar los detalles del proyecto del futuro Hospital Escuela, cuya construcción está prevista para iniciar en septiembre.
El emprendimiento contempla una inversión de 3 millones de dólares y ocupará aproximadamente 8.300 metros cuadrados, distribuidos entre 4.100 metros cuadrados destinados al hospital y 4.200 metros cuadrados para la infraestructura universitaria. El edificio tendrá cinco niveles y reunirá en un mismo espacio áreas asistenciales, administrativas y académicas, con una proyección de más de 380 empleos directos.
Durante la reunión de trabajo se revisaron los últimos aspectos técnicos del diseño, concebido para integrar asistencia médica, formación universitaria, investigación y tecnología, consolidando un nuevo polo de salud para la región fronteriza.
Carlos Bernardo destacó que el objetivo es ofrecer una infraestructura moderna que beneficie tanto a los pacientes como a la formación de los futuros profesionales de la salud.
«No estamos proyectando simplemente un nuevo edificio. Estamos construyendo un espacio que integrará atención médica, enseñanza, investigación y tecnología. Queremos que los pacientes reciban un servicio humanizado y de calidad, mientras nuestros estudiantes puedan formarse con equipos de última generación y una infraestructura diseñada especialmente para la práctica médica», expresó.
Hospital moderno y diseñado desde cero
El proyecto prevé que la planta baja concentre la mayor parte de las actividades hospitalarias, incluyendo el servicio de urgencias, áreas de diagnóstico por imágenes, centro quirúrgico, Unidad de Terapia Intensiva (UTI), consultorios clínicos y sectores de apoyo.
La distribución permitirá agilizar la realización de estudios como tomografías, radiografías y ecografías, fundamentales para la atención de pacientes en situaciones de emergencia.
El bloque quirúrgico contará con tres salas de cirugía, sala de anestesia, unidad de recuperación postanestésica y un área específica para la atención de recién nacidos. Algunos ambientes incorporarán divisiones de vidrio y sistemas de videovigilancia que permitirán a los estudiantes observar procedimientos quirúrgicos con fines académicos y bajo estrictas condiciones de seguridad.
Según explicó el arquitecto André Luiz Tramontin, diseñar un hospital desde su etapa inicial representa una ventaja significativa frente a edificios adaptados con el paso del tiempo.
«Cuando un hospital es planificado desde cero es posible organizar correctamente los flujos internos, la accesibilidad, la circulación de pacientes y profesionales, los sistemas de filtración, la acústica y todos los aspectos técnicos necesarios para garantizar mayor eficiencia y seguridad», señaló.
Más de 60 camas y 22 aulas
El Hospital Escuela dispondrá de alrededor de 60 camas de internación, además de lavandería industrial, central de esterilización, comedor industrial, áreas administrativas y farmacias propias para la UTI, urgencias y el centro quirúrgico.
En el sector universitario funcionarán aproximadamente 22 aulas, fortaleciendo la integración entre la enseñanza teórica y la práctica clínica. Todos los niveles estarán conectados mediante ascensores, facilitando la movilidad y el crecimiento gradual del complejo.
El proyecto también contempla un estacionamiento con 74 plazas para automóviles y 20 espacios cubiertos para motocicletas, además de áreas reservadas para futuras ampliaciones.
Para Carlos Bernardo, el nuevo Hospital Escuela marcará un antes y un después en la formación médica y en la prestación de servicios de salud en la frontera.
«Los estudiantes necesitan aprender en un entorno que represente lo más avanzado de la medicina. Este hospital estará pensado para los pacientes, pero también para médicos, docentes, enfermeros y alumnos. Será un verdadero centro de formación, innovación y cuidado de la salud», afirmó.
Espacios públicos y visión de futuro
Como parte del proyecto, está prevista la construcción de una plaza frente al edificio. La Universidad Interamericana buscará establecer una alianza con el municipio para revitalizar el área, incorporar mobiliario urbano y mejorar el entorno con nuevos espacios de convivencia y estacionamiento.
El arquitecto Tramontin destacó que el diseño mantiene la identidad arquitectónica de la universidad, con ambientes amplios, funcionales y adaptados a los más altos estándares hospitalarios.
Finalmente, el Hospital Escuela es considerado el primer paso de una estrategia más amplia impulsada por la Universidad Interamericana para fortalecer el sistema sanitario regional. Paralelamente, Carlos Bernardo continúa promoviendo la creación del Hospital Binacional de Frontera, un proyecto de mayor envergadura que contempla 136 camas y la participación conjunta de instituciones de Paraguay y Brasil, con el objetivo de consolidar un centro de referencia para toda la región fronteriza.
