Panorama Fronterizo

«Nadie había escuchado nada parecido»: el extraordinario momento en que el mundo se dio cuenta de que las ballenas cantan

«Nadie había escuchado nada parecido»: el extraordinario momento en que el mundo se dio cuenta de que las ballenas cantan

Ballena jorobada sumergida en el marFuente de la imagen,Getty Images

Cuando pudimos escuchar su canción, dejaron de ser animales temidos y se convirtieron en unos muy queridos.

 

En 1952, en plena Guerra Fría, el ingeniero de sonar estadounidense Frank Watlington estaba frente a la costa de las Bermudas, escuchando en las profundidades en busca de submarinos soviéticos y actividad sísmica.

 

Watlington utilizaba un tipo primitivo de hidrófono: largos cables con un micrófono en el extremo que sumergía en el océano.

 

Se desconoce qué operaciones militares pudo haber detectado, pero se sabe que empezó a captar algo más: unos sonidos lúgubres y desconcertantes que a veces se prolongaban durante horas.

 

El ingeniero estaba fascinado. No podía estar seguro, pero empezó a pensar que los producían ballenas jorobadas.

 

Resultó que tenía razón. Las increíbles grabaciones de Watlington y otros sobre la comunicación de las ballenas jorobadas transformarían para siempre nuestra visión de estos animales.

 

Cuando esas grabaciones se incluyeron en el emblemático álbum «Canciones de la ballena jorobada», los sonidos sobrenaturales del canto de las ballenas llegaron a oídos de un mundo que hasta entonces apenas sabía de su existencia.

 

El canto de las ballenas irrumpió en la cultura popular, convirtiéndose en la banda sonora del incipiente movimiento Salvemos a las Ballenas, que finalmente revertiría el declive de la población de ballenas jorobadas.

 

Una canción

Watlington comenzó a compartir sus grabaciones con los lugareños e investigadores, y en 1967 conoció a los biólogos acústicos Katy y Roger Payne, que habían viajado a las Bermudas.