Mercurocromo, el antiséptico con el que curaron las heridas de millones de niños en todo el mundo y terminó prohibido
Un niño quitándose una venda de un corte sangrante en la rodilla.Fuente de la imagen,Getty Images
Para varias generaciones de personas que vivieron en la América Latina del siglo XX, el recuerdo de rasparse las rodillas jugando a la pelota estaba unido a tener que soportar la tortura de que les aplicaran un líquido rojizo que escocía sobre la herida para desinfectarla.
Comercializado bajo el nombre de mercromina o mercurocromo, era un antiséptico tópico muy popular. Era un elemento habitual en la mayoría de los hogares de la región y el remedio de primeros auxilios por excelencia para las pequeñas heridas propias de la infancia.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA, por sus siglas en inglés) prohibió la venta de la mercromina y el merthiolate en 1998, por las preocupaciones que generaba la presencia de mercurio en su fórmula.
Aunque dicho metal es altamente tóxico, estas fórmulas específicas, en teoría, no suponían un riesgo directo para el paciente.
«El principio activo del Mercurocromo original era la merbromina, un compuesto organomercúrico», explica el químico Adriano Andricopulo, profesor de la Universidad de São Paulo (USP) y miembro de la Academia Brasileña de Ciencias.
«Así que, efectivamente, contenía mercurio, pero no en forma de mercurio metálico libre, como el de los antiguos termómetros. El mercurio formaba parte de la propia estructura química de la molécula».
El profesor señala que la decisión de retirar este tipo de medicamento del mercado formaba parte de una política destinada a reducir la exposición de la población al mercurio.
«La preocupación era especialmente relevante cuando el producto se aplicaba de forma repetida o sobre grandes zonas de piel lesionada, situaciones en las que la absorción podía ser mayor», apunta el químico.
