Panorama Fronterizo

Lo que un golpe de Estado en América Latina en 1950 revela sobre las políticas de Trump en Venezuela, Groenlandia e Irán

Una fotografía en blanco y negro muestra a varios miembros del Ejército de Liberación apuntando con armas a una efigie encadenada del presidente guatemalteco Jacobo Arbenz, apoyada contra un vehículo militar y con un cartel en español que dice: «Vuelvo a Rusia con [su predecesor Juan José] Arévalo».Fuente de la imagen,Bettmann Archive/Getty Images

Pie de foto,El Ejército de Liberación de la CIA retrató al presidente guatemalteco Jacobo Arbenz como un títere soviético.

 

Cuando en 1954 la United Fruit Company persuadió al entonces presidente de EE.UU., Dwight D Eisenhower, para que derrocara al presidente de Guatemala, Jacobo Arenz, elegido democráticamente, el hecho repercutió en América Latina por décadas.

 

Ahora, expertos buscan las raíces de la llamada doctrina «Donroe» -que el actual presidente estadounidense, Donald Trump, ha aplicado en la captura del presidente Nicolás Maduro en Venezuela- en aquella operación liderada por la Agencia de Inteligencia de EE.UU. (CIA, por sus siglas en inglés) y propulsada por una multinacional que ha hecho su dinero a partir de la venta de bananos.

 

«Esa compañía era tan poderosa en Guatemala y en los países vecinos que fue llamada ‘El pulpo’, porque tenía tentáculos en todas partes», le dice a la BBC Grace Livingstone, experta de la Universidad de Cambridge.

 

Aunque era una empresa estadounidense, la United Fruit Company no tenía lazos oficiales con la administración Eisenhower.

 

Pero cuando Arbenz propuso la expropiación y la redistribución de la tierra en los grandes terrenos de las plantaciones de banano para aliviar la pobreza crónica que vivía su país, la United Fruit Company buscó el apoyo del gobierno jugando la carta de la Guerra Fría y mostrando a Guatemala como un país vulnerable a la influencia soviética.