Panorama Fronterizo

La cruenta batalla interna que se libra en el Pentágono por el futuro del ejército más poderoso del mundo

La cruenta batalla interna que se libra en el Pentágono por el futuro del ejército más poderoso del mundo

 

Las fuerzas militares de Estados Unidos se encuentran en el centro de una lucha de dos frentes.

 

En primer lugar, está el intento del presidente Donald Trump de arrebatar el estrecho de Ormuz a Irán; la última fase de su guerra estancada en el Golfo, que está atrayendo fuerzas y equipos estadounidenses de todo el mundo.

 

La segunda es una guerra cultural interna en la que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, está llevando a cabo una prometida reorganización en el Pentágono, lo que ha provocado amargas recriminaciones y una serie de dimisiones, incluida la del máximo responsable civil del Ejército estadounidense la semana pasada.

 

Esta agitación ha suscitado interrogantes que podrían definir el legado del segundo mandato de Trump. ¿Se está llevando al ejército estadounidense a un punto que podría poner en riesgo la seguridad global? ¿Y están estos cambios dejando vulnerable la extraordinaria red global de alianzas de Estados Unidos?

 

La semana pasada hubo noticias impactantes desde el Pentágono.

Uno de sus líderes políticos de mayor rango, Dan Driscoll, dimitió como Secretario del Ejército de Estados Unidos.

 

Driscoll no es precisamente un nombre conocido en Estados Unidos, y mucho menos fuera de él. Pero su partida fue importante. Representó el último giro en la lucha de poder dentro de los muros del Pentágono, una fortaleza inexpugnable, por el futuro de la fuerza militar más formidable del mundo.

 

Driscoll había tenido repetidos enfrentamientos con Hegseth sobre la naturaleza y la velocidad de la reforma militar. Su salida fue la más reciente de una larga lista de altos mandos destituidos o apartados por Hegseth.