Panorama Fronterizo

DENUNCIAN QUE TAMBIÉN CARECEN DE INSUMOS

 

Los pacientes renales de IPS siguen sin

solución para provisión de servicio de diálisis

 

 

 

Adolfo González, presidente de la Asociación de Pacientes renales y familiares del Instituto de Previsión Social (IPS) denunció ayer que, el sanatorio Medical Center, último adjudicado para proveer el servicio de diálisis a enfermos nefrológicos había vendido una parte accionaria a otra empresa que, actualmente, está procediendo a cambiar máquinas nuevas para el procedimiento por unas obsoletas, representando gran riesgo para la vida de los pacientes. También exigió que IPS provea insumos a los asegurados, ya que se ven obligados a abonar más de 1.200.000 G. mensualmente para poder ser beneficiados con el tratamiento.

 

González indicó que, la última licitación para proveer el servicio de diálisis fue ganada por el Sanatorio Medical Center. “Nos jugamos por esa clínica debido a que había una promesa de cambio y mejora en la atención que necesitábamos”, sostuvo.

Continuó señalando que, anteriormente, estaban en otra clínica, donde las máquinas eran viejas, no se calibraban, pero pese a reclamar nunca se solucionaba la situación.

Agregó que, buscando una mejora para los pacientes ellos mismos pidieron por Medical Center, con quien también tuvieron días difíciles debido a que los trasladaba hasta Santa Rita para el tratamiento.

Posteriormente, comentó que se logró que Medical Center construyera otra sede sobre la avenida San José, detalló que, en principio, todas las máquinas eran nuevas allí, se trabajó bien con licenciadas muy profesionales al momento de atender a los pacientes. Sin embargo, hace un mes, el sanatorio vendió su paquete accionario a otra empresa denominada Nefro del Este que ahora se hace cargo de las diálisis.

Pero, la peor problemática tiene que ver con que, esta empresa repentinamente procedió a cambiar las máquinas nuevas, por unas obsoletas que había sido precisamente el problema con UME. “Estamos con un descontento total”, subrayó.

Los afectados serían unos 70 pacientes renales, asegurados del Instituto de Previsión Social (IPS) que piden una solución ya que la mayoría, prácticamente, dependen del tratamiento para seguir viviendo.

Los familiares expresaron su preocupación por que el hecho puede provocar un empeoramiento del estado de salud, representando un peligro para la vida de los enfermos.

Otro reclamo más grave aún tiene que ver también con la falta de insumos, denuncian que, por cada sesión, los pacientes renales estarían siendo obligados a abonar unos 450 mil G., para la compra de filtros y otros utilizados para el procedimiento; y teniendo en cuenta que la mayoría son de escasos recursos, se ven obligados a vender sus pertenencias para cubrir sus tratamientos, lo cual no corresponde, ya que IPS debe cubrir esas necesidades.

González agregó que, los enfermos requieren de por lo menos 3 sesiones semanales, lo cual ya representa un elevado gasto.

“Necesitamos que se verifiquen las formas en las que funcionan las máquinas, así como que nos provean los medicamentos desde la central de Asunción de la Previsional”, es el clamor de los asegurados.