Panorama Fronterizo

A qué se debe la prisa de Trump por lograr un acuerdo de paz entre Rusia y Ucrania?

Análisis

Europa

Con las elecciones de medio término peligrosamente cerca y los republicanos visiblemente comprometidos de cara a esa votación, el mandatario estadounidense parece tener cada vez menos margen para permitirse distracciones fuera del escenario nacional. ¿Es esa la razón por la que presiona para firmar un fin de hostilidades en plazos que lucen poco viables, con las conversaciones entre Kiev y Moscú estancadas?

 

 

Imagen de archivo que muestra al presidente estadounidense Donald Trump y su homólogo ucraniano Volodímir Zelenski durante su encuentro en Palm Beach, Florida, el 28 de diciembre de 2025.

Imagen de archivo que muestra al presidente estadounidense Donald Trump y su homólogo ucraniano Volodímir Zelenski durante su encuentro en Palm Beach, Florida

El presidente ucraniano Volodímir Zelenski reveló este 7 de febrero que su homólogo estadounidense Donald Trump ha dado un plazo a su país y Rusia para que lleguen a un acuerdo de paz a más tardar en junio, bajo la amenaza de incrementar la presión sobre ambos si ese ultimátum no es respetado.

 

Parece un lapso poco creíble para poner fin a un conflicto que se acerca a cuatro años, y en el que las condiciones de las partes están lejos de ser aceptadas.

 

Rusia insiste en una cesión territorial que Kiev no está dispuesta a satisfacer, al mantener su condición de que las fuerzas ucranianas se retiren del Donbass, lo que significaría conquistar en la mesa puntos que todavía no ha tomado militarmente.

 

Y mientras se anuncia una nueva ronda de negociaciones para la próxima semana en Estados Unidos, probablemente en Miami, Rusia mantiene su ataque sobre la red energética de Ucrania, dejando a millones en todo el país sin calefacción en los crudos meses del invierno.

 

 

La prisa de Trump por conseguir un acuerdo en unos diálogos en los que a todas luces persiste el estancamiento es otra muestra de la misma precipitación con la que prometió parar el conflicto en 24 horas. Al menos así lo ve Jesús Agreda Rudenko, profesor del departamento de Relaciones Internacionales de la Universidad Javeriana, que conversó con France 24.

«Esta guerra es uno de los fracasos del presidente Trump, que ha tratado de posicionarse como el gran creador de la paz. Ya ha pasado el primer año de su gobierno y esa ha sido una de sus promesas, así que éste es el momento en el que Estados Unidos ha decidido darle cierre a este conflicto», explicó Agreda Rudenko.

 

De acuerdo con la versión de Zelenski, Trump está dispuesto a ejercer presión para que el nuevo plazo se cumpla, y en ese escenario, queda más vulnerable Kiev que Moscú, de acuerdo con Agreda Rudenko: “(La presión) es más simple sobre Ucrania, que depende de la ayuda militar de sus aliados de Europa y mayoritariamente de Estados Unidos”.

 

«En cuanto a Rusia, hay una serie de sanciones que podrían ser usadas eventualmente para golpear su economía. (Washington) tiene cartas sobre los dos, pero personalmente veo que es más fácil presionar a Ucrania. Por eso hemos visto que las condiciones de la negociación han beneficiado a Rusia», agrega el experto.

 

Para Agrega Rudenko, «el conflicto exige unas capacidades de negociación que no se han mostrado hasta ahora. Lo que está pidiendo Rusia es que Ucrania acepte que ha perdido territorio, pero además que ceda territorio que no ha perdido todavía, lo que para Ucrania es completamente inaceptable. Sin resolver esto, no habrá ningún avance real».