«De niño me enseñaron a reconocer a los policías encubiertos entre la multitud»: cómo fue mi infancia huyendo del FBI
En una foto familiar en blanco y negro, un hombre y una mujer posan frente a un coche. Visten ropa informal (jeans, chaquetas y bufandas) y tienen delante a un niño pequeño con pelo rubio largo y un abrigo oscuro, mientras que el hombre lleva a un bebé en un portabebés a la espalda. En la parte trasera del coche se aprecian carteles de protesta poco visibles, entre ellos las palabras: «Vota, cuestiona, ¡ALTO A LA PROPUESTA!».Fuente de la imagen,Zayd Ayers Dohrn
Pie de foto,Zayd con sus padres y su hermano menor a finales de la década de 1970.
Incluso cuando era muy pequeño, me enseñaban lecciones revolucionarias… Me enseñaron a reconocer a policías encubiertos y agentes del FBI entre la multitud… Me enseñaron a hablar en clave por teléfono… Para mí, era casi como un juego.
Zayd Ayers Dohrn no tuvo una infancia típica.
En las paredes de su habitación no había personajes de Disney. En su lugar, retratos del Che Guevara y Ho Chi Minh lo miraban con desdén.
Durante años no pudo asistir al preescolar. Los viajes familiares de campamento no consistían en asar malvaviscos, sino, al menos en una ocasión, en explorar una prisión federal antes de planear una fuga.
Cuando Zayd nació, su madre, Bernadine Dohrn, era una de las fugitivas más buscadas por el Buró Federal de Investigaciones de EE.UU. (FBI, por sus siglas en inglés).
Era líder del Weather Underground, una organización radical antibelicista que buscaba visibilizar la desigualdad y la injusticia racial en Estados Unidos mediante una campaña de atentados con bomba contra edificios gubernamentales emblemáticos, como el Capitolio, el Pentágono y el Departamento de Estado.
Su padre, Bill Ayers, también fue cofundador del grupo.
Como consecuencia, la familia vivía con identidades falsas, se mudaba con frecuencia y estaba constantemente alerta ante la amenaza de ser arrestados.
