Bukele envía un contingente a Haití para ayudar a liberar a los 4 soldados salvadoreños «secuestrados» por pandillas
Nayib Bukele señaló en la red social X que los salvadoreños fueron secuestrados de manera «cobarde».
El gobierno de Nayib Bukele envió un «contingente» militar a Haití para colaborar en la búsqueda de cuatro soldados salvadoreños que permanecen desaparecidos desde el domingo, según informó la Fuerza de Supresión de Pandillas, una misión multinacional de Naciones Unidas de la que forman parte los efectivos de El Salvador.
La misión, cuyo objetivo es ayudar a restablecer la seguridad en Haití, agregó que continúa sus operaciones «en estrecha coordinación con la Policía Nacional de Haití y otros socios operativos pertinentes» y llamó a los residentes de la localidad de Santo, en Puerto Príncipe, a evitar las áreas donde se están desarrollando operaciones.
Aunque no fueron entregados más detalles, el periódico estadounidense Miami Herald publicó que «100 soldados de fuerzas especiales de El Salvador» fueron enviados al país caribeño.
La información sobre el envío de tropas salvadoreñas a Haití se produce luego de que el miércoles el presidente Bukele instó a las organizaciones criminales a liberar a los «rehenes».
«Nuestros hombres secuestrados no son combatientes. Son técnicos de aviación que forman parte de nuestra misión en Haití, dentro del marco de una misión internacional. Nuestra misión consiste únicamente en pilotos y personal técnico, cuyo trabajo principal es realizar evacuaciones médicas y salvar vidas, no hacer la guerra», señaló el presidente en su comunicado compartido en la red social X.
«Sin embargo, fueron secuestrados de manera cobarde mientras regresaban después de comprar alimentos en un mercado de la zona», añadió.
«Por eso, hemos lanzado una operación militar para rescatarlos. Tenemos un solo objetivo: traer de vuelta a nuestros cuatro compatriotas a casa con vida, sin ningún daño».
Bukele terminó su mensaje con una advertencia recordando la política de seguridad con la que ha desarticulado a las pandillas en su país y que le ha valido una popularidad sin precedentes para un jefe de gobierno, además de críticas por violaciones de derechos humanos.
