Panorama Fronterizo

Arzobispado expresa solidaridad con víctimas de violencia sexual digital en la UNA

Arzobispado expresa solidaridad con víctimas de violencia sexual digital en la UNA

La Arquidiócesis de la Santísima Asunción expresó su “cercanía y solidaridad con todas las personas afectadas” por las denuncias de violencia sexual y acoso en entornos digitales, caso denunciado por estudiantes y que afectan a varias facultades de la Universidad Nacional de Asunción (UNA).

 

Universidad Nacional de Asunción en el foco por denuncias de violencia digital.FOTO: Archivo.

En un comunicado difundido este jueves, la Oficina de Comunicación y Prensa del Arzobispado señaló que la violencia sexual y el acoso digital constituyen “una agresión contra la intimidad, los derechos y la dignidad de las personas”, con consecuencias que pueden generar temor, humillación y profundo sufrimiento.

 

Remarca que “la responsabilidad nunca recae sobre quienes han sido expuestos o vulnerados”, sino sobre quienes crean, solicitan, manipulan o difunden estos materiales sin consentimiento.

 

El Arzobispado también advierte que estos hechos “son graves y no pueden minimizarse ni justificarse bajo ningún pretexto” y los califica como una forma de violencia sexual y telemática. Por eso, exhorta a “no solicitar, reproducir, comentar, reenviar ni compartir estos materiales”, al considerar que “cada reenvío prolonga la violencia”.

 

Asimismo, el comunicado insta a cortar la cadena de difusión, conservar las evidencias necesarias y realizar las denuncias correspondientes.

 

Citando al papa Francisco, recuerdan que en los entornos digitales las personas pueden convertirse en objeto de miradas que “hurgan, desnudan y divulgan”, hasta que “el respeto al otro se hace pedazos”.

 

Asimismo, hace un llamado a las autoridades de la UNA, al Ministerio Público, especialmente a su Unidad Especializada en Delitos Informáticos, al Departamento de Cibercrimen de la Policía Nacional y a las demás instituciones competentes para que actúen “con celeridad, firmeza y coordinación”.

 

La institución sostiene que el anonimato, las plataformas digitales y la inteligencia artificial “no pueden convertirse en refugios para la impunidad”, aunque subraya la necesidad de respetar el debido proceso y la presunción de inocencia.

 

Pide proteger a las personas afectadas, preservar las pruebas, procurar el retiro de los contenidos e identificar a los responsables.

 

Por último, plantea que la situación debe impulsar una educación para una ciudadanía digital responsable. La universidad señala que “debe ser un espacio seguro de conocimiento, verdad, respeto y bien común”, mientras que la tecnología debe estar, concluye, “al servicio de la persona”.