Tania Head, la impostora española que engañó al mundo al hacerse pasar por sobreviviente del 11-S
Alicia Esteve Head que se hizo pasar por una víctima del 11-S posa con el cabello rubio y gafas de pasta negra frente a una maqueta de las Torres Gemelas.Fuente de la imagen,Getty Images
Alicia Esteve Head (Barcelona, 1973) se presentó durante años como «Tania Head».
En 2003 dejó atrás todo lo que conocía. Se convirtió en otra persona, con otro nombre, y se infiltró en el trauma de una Nueva York todavía convulsionada por los atentados de las Torres Gemelas del 11 de septiembre de 2001, en los que perdieron la vida casi 3.000 personas.
Tania Head decía ser una de los 18 supervivientes que se encontraban en los pisos de la Torre Sur en los que el avión impactó de forma directa. Ella estaba en el 78. Otros detalles variarían con el paso del tiempo y, aunque ese permaneció, también era falso.
De toda la gente que logró salir con vida, ese grupo era el más excepcional. Se estima que alrededor de 17.000 personas lograron evacuar ambos edificios antes de que colapsaran, pero la gran mayoría salió de las plantas situadas por debajo de las zonas de impacto.
En la Torre Norte las tres escaleras principales quedaron destruidas por encima del piso 91, mientras que en la Torre Sur solo una permaneció parcialmente transitable.
Ella escapó por ahí, con el brazo en llamas, sin dejar de pensar en el precioso vestido blanco que iba a usar para su boda con un hombre llamado Dave, y ayudada por el «hombre del pañuelo rojo», un joven de 24 años convertido en héroe nacional porque ese día salvó a decenas de personas, aunque él perdió la vida.
Toda esta épica la adornaría ella más tarde con detalles de cómo, mientras se abría paso entre el caos y los cuerpos, se encontró con un hombre moribundo que le entregó su anillo de boda grabado, el cual ella posteriormente devolvió a su viuda.
Según su propio relato, que recogería años más tarde The New York Times, estaba allí como empleada de Merrill Lynch, ayudando a cerrar una fusión entre dos compañías. Su prometido, Dave, quien trabajaba en la Torre Norte, falleció en los ataques.
Se habían conocido una tarde cuando ambos pararon al mismo taxi. Mientras discutían quién se lo quedaba, se intercambiaron sus teléfonos y acabaron profundamente enamorados.
