Empresario atacado a tiros vuelve a señalar a su hija y cuestiona decisión de la Fiscalía
El propietario de la funeraria Pax Conesul, Marcelino Morel Cabrera, de 61 años, volvió a referirse al atentado que sufrió días atrás en Pedro Juan Caballero y reiteró sus acusaciones contra su hija, Lucía Morel Alves, a quien responsabiliza como presunta autora moral del ataque.
Desde el Hospital Regional, donde permanece internado tras recibir cuatro impactos de bala, Morel brindó declaraciones y relató detalles del momento en que fue atacado. Según su versión, un hombre que se movilizaba en una motocicleta efectuó varios disparos cuando se encontraba en la vivienda de su madre junto a algunos funcionarios.
A pesar de las heridas en la pierna, espalda y brazo, el empresario aseguró que logró correr hacia la parte posterior del inmueble y ponerse a salvo.
Afirma que existe un conflicto familiar
Morel negó que el atentado tenga relación con una disputa empresarial dentro del sector funerario y apuntó nuevamente a un conflicto familiar y patrimonial.
El empresario sostiene que su hija estaría detrás de la planificación del ataque y que el supuesto trasfondo estaría relacionado con propiedades y una eventual herencia.
También mencionó un conflicto previo relacionado con un vehículo de la empresa, cuya devolución habría reclamado a su hija para utilizarlo en el pago de una deuda pendiente.
Lucía Morel Alves, de 35 años, se desempeña como administradora de la funeraria. Su padre señaló además que la empresa fue creada después de haberla reconocido legalmente en 2016 y de gestionar préstamos bancarios para poner en marcha el emprendimiento.
Critica la liberación de su hija
Durante sus declaraciones, Morel cuestionó la decisión de la fiscala Mirtha Martínez de disponer la liberación de su hija, quien había sido investigada por su presunta vinculación con el atentado.
Según explicó el afectado, la Fiscalía habría considerado que hasta el momento no existen elementos directos ni suficientes evidencias balísticas que permitan vincular a la mujer con el ataque.
Morel manifestó su desacuerdo con la actuación fiscal y aseguró que, mientras permanece internado, no habría sido escuchado formalmente por el Ministerio Público.
El empresario también expresó temor por su seguridad y sostuvo que considera que su vida continúa en peligro tras el atentado.
La investigación permanece abierta y deberá determinar quién habría ejecutado el ataque, quién pudo haberlo ordenado y si existen responsabilidades penales relacionadas con el hecho.
