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Obispo en Caacupé: “En el país mueren muchos inocentes por falta de medicamentos”

Obispo en Caacupé: “En el país mueren muchos inocentes por falta de medicamentos”

La crisis que atraviesa el sistema de salud pública y los reclamos de los médicos fueron uno de los principales temas abordados este domingo durante la misa central en la Basílica de Caacupé, en el marco de la apertura del mes de la Biblia.

 

La celebración fue presidida por monseñor Celestino Ocampos, obispo de la Diócesis de Carapeguá. Foto: Karina Abigail Gómez

La celebración fue presidida por monseñor Celestino Ocampos, obispo de la Diócesis de Carapeguá y responsable de la Animación Bíblica de la Pastoral Nacional de la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP).

 

Durante su homilía, Ocampos respaldó los reclamos del personal de salud y cuestionó las condiciones que atraviesan los médicos, enfermeros y otros trabajadores del sector.

 

“En nuestro país sufren y mueren muchos inocentes a causa de la pobreza, la violencia en las familias, por falta de medicamentos”, manifestó.

 

El obispo sostuvo que la situación genera indignación entre quienes trabajan diariamente para salvar vidas y destacó que muchos trabajadores incluso deben sostener a sus familias con salarios que no alcanzan el mínimo.

 

En ese sentido, recordó los reclamos de los médicos, quienes exigen mejores condiciones para desarrollar sus funciones, además de insumos y una remuneración digna.

 

Desde Caacupé piden priorizar la salud.Foto: Karina Abigail Gómez

Ocampos señaló que la Iglesia tiene una misión profética que implica no solo anunciar, sino también denunciar las injusticias. “No podemos permanecer callados ni indiferentes”, afirmó.

 

Durante la celebración también dio lectura al comunicado de la Conferencia Episcopal Paraguaya denominado “La salud, un bien común que no admite postergaciones”, emitido el pasado 2 de setiembre.

 

En el documento, la CEP expresa su preocupación por la crisis del sistema de salud pública, agravada por la renuncia de cientos de especialistas y la incertidumbre que genera esta situación en miles de pacientes.

 

“La salud es un bien común, un derecho de todos y no un privilegio de quienes pueden pagarlo”, sostiene la Conferencia Episcopal.

 

La Iglesia reconoció como legítimos los reclamos de los profesionales de la salud por salarios congelados durante más de una década, falta de insumos y condiciones laborales que demandan una mayor entrega.

 

Al mismo tiempo, pidió a los médicos que, sin renunciar a sus reclamos, tengan en cuenta a los pacientes y prioricen los casos más urgentes.

 

La CEP también instó al Estado a asumir su responsabilidad y planteó la necesidad de una mesa de trabajo que incluya al Congreso, sociedades científicas, gobiernos departamentales y ciudadanía, con miras al Presupuesto General de la Nación 2027.

 

Desde la Basílica se reiteró además el pedido para que las autoridades otorguen prioridad a la salud y garanticen la atención médica a toda la población.

 

La jornada concluyó con un llamado a encomendar la situación a la Virgen de Caacupé y pedir que ilumine a las autoridades y a los sectores involucrados para encontrar una solución a la crisis.