Hamás nunca había accedido a desarmarse, por lo que el acuerdo ofrece una inusual esperanza para Gaza
Un palestino descansa entre los escombros en el lugar donde un ataque israelí impactó una casa en la Ciudad de Gaza, el 30 de julio de 2026. Fuente de la imagen,Getty
Hay muchas razones por las que el plan para desarmar a Hamás podría no funcionar.
Al mismo tiempo, potencialmente representa un inusual rayo de esperanza en un panorama desolador: Hamás nunca había aceptado desarmarse hasta ahora.
Si se maneja con cuidado y eficacia, existe la posibilidad de lograr avances diplomáticos.
En el centro de la nueva propuesta para que Hamás se desarme en Gaza hay un acuerdo.
La idea es que, a medida que Hamás entregue sus armas, Israel se retire del 70% de Gaza que ocupa.
Puede sonar sencillo, pero la realidad de la política, la guerra, la desconfianza absoluta entre las partes, la muerte de miles de personas y la destrucción de Gaza convierten el proceso en algo muy complejo.
La vida en Gaza es catastrófica para más de dos millones de civiles palestinos que sobreviven en condiciones desesperadas.
Para la mayoría, Israel ha destruido sus hogares y sus medios de subsistencia.
