Panorama Fronterizo

Qué papel tiene realmente la escasez de municiones en que Trump haya puesto en pausa la guerra con Irán

Qué papel tiene realmente la escasez de municiones en que Trump haya puesto en pausa la guerra con Irán

Marines estadounidenses trasladan municiones en la cubierta de vuelo del portaaviones USS Abraham Lincoln (CVN-72), de la clase Nimitz, el 27 de febrero de 2026, en el mar Arábigo.Fuente de la imagen,Getty Images

 

Cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, subió al escenario a principios de este mes en la Cumbre de Defensa e Innovación de Pensilvania, acompañado por los directores de algunas de las mayores empresas armamentísticas del país, tenía un mensaje en mente: fabricar más armas y hacerlo más rápido.

 

«Tenemos la mejor calidad del mundo», le dijo Trump a los fabricantes de armas reunidos en la Escuela de Guerra del Ejército de EE.UU., con el «secretario de Guerra» Pete Hegseth a su lado. «Pero necesitamos un poco más de velocidad».

 

El gobierno de Trump presentó la cumbre como parte de una doble apuesta para revitalizar la industria estadounidense y reforzar las capacidades bélicas del país; en palabras de Hegseth, su «arsenal de la libertad».

 

Pero lo que casi no se mencionó fue el enorme gasto en armamento sofisticado y de difícil fabricación utilizado durante los casi 40 días de intensos combates en Irán durante la Operación Furia Épica de principios de este año, así como en los ataques que se han producido en represalia desde entonces.

 

Hasta el momento, el gobierno estadounidense dijo que la guerra ha costado US$37.500 millones y gran parte de ese monto se ha destinado a municiones.

 

Para cuando entró en vigor un frágil alto el fuego el 8 de abril, las fuerzas estadounidenses habían atacado más de 13.000 objetivos en todo Irán, según la Casa Blanca. Las defensas aéreas interceptaron más de 1.700 drones y misiles balísticos iraníes durante el mismo período.