Cómo la guerra en Irán está disparando los ingresos de Guyana, el petroestado más nuevo del mundo
Trabajadores de la construcción en Guyana.
Inflación, gasolina más cara y amenazas al suministro de alimentos en los países más vulnerables. Esas son tres de las principales consecuencias que se suele mencionar cuando se habla del impacto económico de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Sin embargo, para Guyana -probablemente el petroestado más nuevo del mundo- el conflicto que mantiene bloqueado el estrecho de Ormuz ha significado más, muchos más ingresos.
Estos recursos provienen de la combinación de dos efectos: el incremento programado de la producción y el efecto del aumento del precio del petróleo como consecuencia de la guerra en Medio Oriente.
Según explica Sidney Armstrong, profesor del departamento de Economía de la Universidad de Guyana, para diciembre de 2025 la producción de crudo de su país se ubicaba en unos 892.000 barriles diarios, mientras que en la actualidad ya supera los 920.000 (y con tendencia a seguir subiendo).
Al mismo tiempo, mientras antes de la guerra el precio del crudo de referencia Brent estaba en unos US$62, el promedio diario desde el inicio de la guerra se ubica en torno a los US$108, según datos de la Agencia de Información de Energía (EIA, por sus siglas en inglés) del gobierno de EE.UU.
