La inusual medida de Ámsterdam de prohibir la publicidad de carne en sus calles
Un cartel de McDonalds en una calle de Ámsterdam, Países Bajos.
Ámsterdam se ha convertido en la primera capital del mundo en prohibir la publicidad pública tanto de la carne como de productos derivados de combustibles fósiles.
Desde el 1ro de mayo, los anuncios de hamburguesas, automóviles que funcionan con gasolina o diésel y aerolíneas han sido retirados de los carteles publicitarios, las marquesinas de los tranvías y las estaciones de metro.
En una de las paradas de tranvía más concurridas de la ciudad, junto a una rotonda cubierta de césped y repleta de vibrantes narcisos amarillos y tulipanes naranjas, el paisaje publicitario ha cambiado.
Ahora promocionan al museo nacional de los Países Bajos, el Rijksmuseum, y un concierto de piano. Hasta la semana pasada, se trataba de nuggets de pollo, vehículos todoterreno y vacaciones económicas.
Los políticos de la ciudad afirman que esta medida tiene como objetivo alinear el paisaje urbano de Ámsterdam con los propios objetivos medioambientales del gobierno local.
