Cómo Santa Cruz se convirtió en un centro logístico para el narco uruguayo Sebastián Marset y el crimen transnacional desde Bolivia
Agentes de policía en el aeropuerto Viru Viru, en Santa Cruz, Bolivia, lugar desde donde extraditaron al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, el 13 de marzo de 2026.Fuente de la imagen,Getty Images
La mañana del 13 de marzo, Santa Cruz de la Sierra amaneció movilizada por la caída de uno de los narcos más buscados de América Latina.
El líder del llamado Primer Cartel Uruguayo, Sebastián Marset, había sido capturado mientras dormía en su casa en la capital de Santa Cruz, el departamento más rico de Bolivia.
Expulsado ese mismo día a Estados Unidos, donde es investigado por tráfico de drogas y lavado de dinero, Marset había dejado Montevideo en 2018 y, luego de pasar por Paraguay y Dubái, se había fugado a Bolivia.
Unos días después de su captura, el gobierno de Rodrigo Paz informó que, además de Marset, habían detenido a cinco colombianos y dos ecuatorianos en la capital cruceña como parte de un operativo para desarticular su organización criminal.
Esta no era la primera vez que se vinculaba al departamento boliviano con el crimen organizado. Ya el año pasado, las autoridades brasileñas señalaron que Santa Cruz se ha convertido en un refugio para los grandes narcotraficantes de su país.
Según investigadores de la Policía Federal de Brasil, el Primer Comando de la Capital, una de las organizaciones criminales más grandes de ese país, ha venido operando desde el oriente boliviano.
Agentes de la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico de Bolivia en la captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, el 13 de marzo de 2026.Fuente de la imagen,Reuters
En mayo pasado el narcotraficante brasileño Marcos Roberto de Almeida fue arrestado por agentes de la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen Organizado en Santa Cruz de la Sierra mientras buscaba un documento de identidad falso.
Almeida era uno de los principales coordinadores de un esquema internacional de lavado de dinero vinculado a su organización criminal y estaba en la lista de las notificaciones rojas de Interpol, solicitudes que la agencia hace a las fuerzas del orden a nivel global para detener provisionalmente a personas en espera de extradición.
