Panorama Fronterizo

PJC: Perito indígena cuestiona a padres y líderes tras muerte de niña por desnutrición

 

En una entrevista para Urundey FM, Digna Morilla, perito indígena de la Circunscripción Judicial de Amambay y encargada de Asuntos Indígenas, se refirió al caso de la muerte de una niña de 3 años a causa de una desnutrición, calificando el hecho como una violación de derechos y un fracaso rotundo del entorno comunitario y familiar.

 

Morilla relató que tuvo conocimiento del caso tras ser convocada por el asistente fiscal a la morgue del hospital regional. Al observar el cuerpo, la perito cuestionó de inmediato la versión de los padres, quienes alegaban una enfermedad repentina. «Si estaba enferma desde hace poco, no iba a estar en ese estado la criatura. Ella estaba sufriendo, no comía», sentenció, refutando las afirmaciones de la madre sobre una muerte súbita.

 

Religión y falta de auxilio

 

Un detalle revelador en el testimonio de Morilla fue la justificación de los progenitores para no buscar asistencia médica. Según la perito, los padres mencionaron haber asistido a un «culto» religioso para orar por la sanación de la niña en lugar de trasladarla a un hospital. Además, se confirmó que, aunque la menor formaba parte de un programa de nutrición, la familia dejó de retirar la leche y no contaba con documentos de identidad.

 

La desatención no fue solo familiar. Morilla señaló directamente al líder de la comunidad, Óscar Garcete, por no haber gestionado auxilio a pesar de la gravedad de la menor. «Un líder debe saber todo lo que pasa en su comunidad. Siempre es de ahí de donde llegan los cuerpos», lamentó la perito, recordando que un caso similar ocurrió en la misma zona años atrás.

 

Un llamado a la justicia y la conciencia

 

La abuela de la niña también se comunicó con Morilla, admitiendo que conocía el mal estado de salud de su nieta pero que no pudo intervenir a tiempo. Ante la evidencia de una desnutrición de larga data —estimada en seis meses por el médico forense—, la justicia ordenó la detención de la madre (18) y el padre (27) por falta del deber de cuidado.

 

«Fracasó el sistema de control y cuidado», concluyó la entrevista con un pedido urgente de realizar un censo general en todas las comunidades indígenas para evitar que la historia de la niña se repita. El cuerpo de la menor será trasladado para su sepultura gracias al apoyo de la Gobernación de Amambay, mientras se aguardan mayores avances en la investigación penal.