Panorama Fronterizo

Fieles desafiaron la lluvia en honor a la Virgen de Caacupé en Pedro Juan Caballero

 

Una multitud se congregó en Pedro Juan Caballero este lunes (8) para la misa central de la Inmaculada Concepción, el segundo punto de peregrinación más importante del país. La trigésima edición del novenario a la Virgen de Caacupé fue un llamado a la fe, resaltando la necesidad de la conversión para enfrentar males que aquejan a la región.

 

En la Solemnidad de la Inmaculada Concepción, miles de fieles se congregaron este lunes (8) en la explanada de la estación de servicios Futurista, al costado de la Ruta PY05 “General Bernardino Caballero” en Pedro Juan Caballero, para participar de la misa central en honor a la Virgen de Caacupé.

 

Esta fue la trigésima edición del novenario en la capital del Amambay, una tradición que se remonta a 1995 y que convierte a esta ciudad en el segundo punto de mayor afluencia de peregrinos en Paraguay durante las festividades de la Virgen de Caacupé. La celebración culminó una serie de actividades que se iniciaron el pasado 29 de noviembre.

 

El punto culminante del novenario

 

El novenario incluyó celebraciones eucarísticas diarias y culminó el domingo 7 de diciembre, seguido de una gran serenata con actuaciones artísticas que se extendió hasta la misa central.

 

La misa central, que clausuró la festividad mariana 2025, se realizó a tempranas horas y estuvo presidida por el padre Julián Cristaldo, administrador de la Diocesis de Concepción. El evento contó con una multitudinaria presencia de devotos, además de autoridades departamentales y municipales.

 

Homilía central: La maravilla de Dios en María

 

Durante su homilía, el padre Julián Cristaldo destacó la piedad popular y la fe de los peregrinos que asistieron a pesar de las inclemencias del tiempo, incluyendo la lluvia intensa del día anterior.

 

“El salmo responsorial decía ‘aquí está la maravilla de Dios’, y esa maravilla de Dios se hace en cada intención, en cada caminata, en cada peregrinación y en cada encuentro”, expresó.

 

Cristaldo centró su mensaje en la Inmaculada Concepción, invitando a los fieles a contemplar la obra de Dios en María y a vivir una fe profunda. Recordó que María es modelo de humildad y que su pureza se debe a que fue preservada de todo pecado gracias a Jesús.

 

El sacerdote enfatizó la frase “por Jesús a María”, señalando que la madre nunca se niega a la petición de sus hijos. Animó a la comunidad a imitar el “sí” ferviente de María: “Cuando decimos sí a Dios implica la conversión, el cambio de vida, el cambio de actitud para que nuestra historia sea más humana y más cristiana. Pidamos a la Santísima Virgen María que nos acompañe siempre, nos ayude y también al mismo tiempo que nos concede la gracia en cada uno de sus hogares para que desde este bendito lugar llevemos la maravilla de Dios en cada rincón de esta región”.

 

El padre Julián Cristaldo finalizó pidiendo la intercesión de la Virgen María ante las situaciones dolorosas que aquejan a la región, como la violencia, la muerte y el narcotráfico.